
Eclipse de Mar…
El comienzo del año escolar debía ser distinto, mi segundo año de secundario me encontraba que ya no era el purrete del colegio, ni yo ni mis compañeros, ahora los bisoños eran los de 1 año. Ese 1979 seria un año que marcaría en mucho sentido esa sed de descubrir a esta sociedad argentina que ya había mutado. Junto a Claudia había descubierto ese mundo de gente que no se nombraba, los detenidos políticos, quizás fue ella quien tuvo la idea, no recuerdo pero que a la banda se agrego Griselda, otra amiga de Claudia que en su caso era su padre un desaparecido, su espacio era el ERP, según lo que contaba Griselda lo levantaron a la salida de una cita envenenada. La espita de escape era la música, los grupos rosarinos estaban en un letargo, salvo Oasis, y comenzaba a sonar Hipocampo, y un desconocido llamado Juan Baglietto con un grupo Irreal, empezaban a sonar en recitales de barrios grupos sin una mayor identidad como Barrilete (un calco de Vivencias) Los Inodoros, Papillon, (del Barrio Empalme Graneros) Pesa nervio (con mis amigos el Negro Pérez y Sergio Rebori) Los Pistones, (unos imitadores de Pappo) así nos encontraba 1979. Pero cada vez la tribu de gente se ampliaba, los recitales en los barrios se difundían a través de afiche hechos en mimeógrafos y pegados con engrudo, de esa forma recorrimos clubes de barrio como Theiler, el Tala, Unión y Progreso, Echesortu, Atlanta, Sarmiento, los viejos que pasaban las tardes jugando un truco o a las bochas mientras tomaban un gancia, o un vaso de vino se asombraban con los pibes, que meten ruido “ con esto del rock, hasta diría que les gustaba ver gente joven en los clubes de barrio. Decidimos con Claudia y Griselda que era el espacio ideal para canalizar las ideas, de todos ellos y las nuestras, como lector de revista Lupin arme un mimeógrafo con el cual le dimos cuerpo a una revista subterránea o underground que se llamo “ 1789 “ en honor al la toma de la bastilla, una fecha histórica para la sociedad en general. Los primeros apuntes los escribíamos en una maquina de escribir que me prestaba un vecino, nuestra primera edición imprimimos 50 revistas con una 10 paginas, con mas contenido de cosas escolares, y algo de estrategia política, ( debíamos cuidarnos de la SIDE) ya que en colegio había demasiados profesores simpatizantes de la Junta, entre ellos nuestro celador de curso, Domingo G. un estudiante de Medicina que pronto se recibiría y con suerte se iría, su peor defecto era para nosotros ser un fascista declarado, a nosotros nos tenia entre cejas y cejas sabiendo un poco de nuestras ideas, y nunca supimos como supo que Griselda su padre era un desaparecido.
La idea era a través de las ideas transcriptas empezar a despertar a esa juventud que estaba dormida y embobada por la moda y el clásico no te metas, herencia de nuestros padres. Mi padre era como diría Juan Domingo Perón un trabajador Peronista dado que su vida se marco con esa frase de Perón, “ de la casa al trabajo y del trabajo a la casa”, entonces la política no era para el factor revelante de la vida, el pensamiento de mucha gente, a eso súmale que el país estaba inmerso en una cacería de ideas, hechas por los Ford Falcon de los militares.
Carlos el Montonero (que se fugo) nos dio idea de como cuidarnos de la SIDE, que estaba en todos los colegios, debíamos reunirnos en bares y evitar las casas, la madre de Griselda nos decía que cuando dudáramos de una reunión o viéramos poca gente donde hay siempre mucha gente era un mal presagio, lo mejor era llegar en ómnibus y bajarnos un par de cuadras después para tener una visión de la zona donde nos juntaríamos, así estaba ese otoño del 79, para colmo de los males la contraofensiva de Montoneros en Febrero de 1979 había sido un rotundo fracaso, entre las bajas de Montoneros había caído un miembro de la CN Montoneros ( conducción nacional ) Horacio Mendizábal, entre los caídos dirigentes juveniles como Jorge Gullo ,hermano de Dante Gullo el líder de JP, y otros combatientes, los cuales fueron detectados por el Batallón 601 de inteligencia, uno de los organismos militares mas incisivo y despiadado que recoleto información desde muchos centros clandestinos de detención del Ejercito y luego elaboro un informe que resulto lapidario para las pretensiones de las TEI ( Tropas especiales de Infantería ) con esa información el Batallón 601 ocasiono el fracaso de las operaciones de Montoneros, a eso sumado la crueldad de los ataques a blancos militares que causaron mas espanto y la desaprobación de la sociedad civil . De esta declabe Montoneros no se repondría, dejando a su suerte a algunos soldados que para su seguridad se replegaron al interior del país, y Rosario no fue la excepción. Rosario se encontraba a cargo del 2 Cuerpo de Ejercito el Gral. Leopoldo Galtieri, el cual junto a Agustín Feced, (Jefe de Jefatura de la Policía rosarina), el Coronel Hugo Pascual Guerierri había borrado todo vestigio de Montoneros, ERP y FAR. Los lugares de detención usados eran La quinta de Funes, la Fabrica Militar de Armas “ Domingo Matheu”, (hoy Jefatura de Policía), “ la calamita” en Granadero Baigorria, y la escuela Magnasco en Ovidio Lagos esq Zeballos.
La madre de Griselda sabia que debía brindar apoyo a quien se lo solicitara, si bien su marido pertenecía al ERP (de origen radical de izquierda) en situaciones como esta se debía actuar sin mirar su bando. Mas adelante hacia fines de ese oscuro 1979 ayudaría pero sin que nosotros supiésemos, como decía ella “no valía la pena arriesgar a Griselda.
Las primeras ediciones de “1789”se armaron en el bar “ Londres” en Maipú y Rioja, después vinieron “ la buena medida” en Buenos Aires y Rioja ( hoy devenido a un bar de status), el viejo Bar Victoria en Jujuy y Oroño ( hoy desaparecido), la capilla en Mendoza y Bv Avellaneda, si bien las primeras revistas se hicieron el mimeógrafo casero y con apenas 10 paginas, pronto se nos anexaron poetas, viejos hippies sobrevivientes de la música Beat y de la plaza Echesortu.( antes llamada plaza de los hippies ). La revista salía en forma quincenal pero ese frío invierno nos comenzó a deparar sorpresas, todo sucedió muy rápido estábamos ofreciendo la revista en un recital en el club Atlanta, cuando nos dimos cuenta de que gente extraña con apariencia sombría observaba, con un gesto que ya habíamos ensayado con Griselda nos confinamos entre la gente que observaba a Hipocampo Rock. Ni Claudia ni otros compañeros habían captado la llegada de la SIDE, entonces hicimos lo que nos había aconsejado Luis la contrainteligencia, actuar como corderos pero sabiendo que sucedía, cuando pudimos pasar la voz entre nosotros decidimos que nos quedaríamos hasta el final, todos juntos, al fin y al cabo a la salida era seguro que habría un ómnibus con policías y casi todos seriamos llevados a alguna comisaría, el club Atlanta esta en calle Santa Fe al 4500, y casi de seguro nos llevarían a la comisaría 7º,en calle Caferatta.
Nuestros presentimientos fueron acertados, a la salida varios autos sin patente junto a los patrulleros de la policía nos invitaban a subir a un viejo ómnibus de la línea E.
En la comisaría nos revisaron los documentos, mi infantiles 14 años me hacían blanco de bromas, quizás haya sido la providencia pero el Oficial principal a cargo de la guardia cuando reviso mi documento me pregunto si era hijo de Domingo, como mi respuesta fue afirmativa me pregunto que carajo hacia ahí, le respondí que me gustaba la música, pasaron unos minutos y me llama aparte y me pregunta si sabia que estaba haciendo ahí, como mi respuesta fue la de encogerme de hombros, me llevo aparte y me dijo que estaban buscando “ hippies y intelectuales zurdos “ que la SIDE andaba detrás de los artesanos que ocultan libros y revistas hechas en mimeógrafos”…. Le explique que me interesaba la música y que si bien la revista la leía no pasaba de un poco de poesía e ideas amanecidas, quizás me creyó y con su mejor sonrisa lívida me dijo, agarra tu bolso y ándate, le pedí x Claudia y Griselda, me preocupaba Griselda dado que su padre era un NN y un ERP seria marcada, quizás le debería algún favor a mi padre por que luego de pensarlo unos minutos accedió.
Apenas salimos fuimos a la terminal de ómnibus que esta a unos pasos de la comisaría, y siguiendo el consejo nos quedamos hasta que amaneció, esa noche había razzias en toda la ciudad, esa fue una palabra que aprendimos a conocer en nuestra noches adolescentes Razzias, algo que se hizo una cultura de la policía rosarina.
El sol de invierno en Rosario es tibio y nostálgico, esa mañana nos encontró desayunando café con leche con pizzas y un montón de ideas que deberíamos replantearnos para no correr riesgos.
Las semanas se amontonaban en el calendario, debíamos tratar de encontrar un padrinazgo que nos ayudara a levantar mas la puntería de la revista, nos habíamos reunido con gente de la JP de distintas facultades pero eran estériles, solo buscaban figurar con mentiras de una lucha que jamás lucharon. Comprendimos que estábamos solos, decidimos entonces una era asomar mas la cabeza y darle mas contenido político o bien hacerla desaparecer. La revista salía cada tres semanas y con poca información, era mas bien un pasquín que reproducía sueños de hippies, no era lo que queríamos…
Esa primavera seria el renacer un montón de sueños, claro que eso para eso significaría perder a una compañera, Florencia hija de profesores exiliados en Francia se uniría con sus padres después de 2 años y tantos sin verlos, sus padres escaparon con lo puesto cruzando
al Brasil y de ahí a Europa. Francia los acogía como refugiados políticos, su abuela había hecho el resto.
Organizamos una despedida en casa de su abuela, no falto la música de Sui Génesis, Seru Giran( había estrenado “ la grasa de las capitales), Pastoral, Vivencias, Nito Mestre, León Gieco, Polifemo.. Ninguno de nosotros queríamos que Florencia partiera pero sabíamos que y. a no mas esa mirada perdida, ahora se reencontraría con sus afectos, el compromiso fue entrevistar y enviarnos cartas con reportajes a exiliados, transcribir historias ese seria nuestro norte para “ 1789”..
Perder a Florencia nos dolió, pero en su remplazo llego Pablo un hijo de un sindicalista de la celulosa de capitán Bermúdez, que había sido detenido en “la calamita” ( en granadero Baigorria) un pueblo pegado a Rosario. El padre de Pablo estaba en una lista negra y se encontraba bajo libertad vigilada. Su padre había ido a dedo a Buenos Aires para la vuelta de Perón, si bien no estaba en la Patria Sindicalista de Rucci, sentía su muerte la cual según nos decía llevo al mar de sangre de los años 73-74 y 75.
En esa primavera comenzó a nacer con Griselda una alquimia que nos enredo en descubrir que las credenciales del despertar de la sexualidad adolescente no es un capricho de la naturaleza, si no una miscelánea de pasión y inexperiencia que solo los años te corrigen. El porche de su casa y la luna desvergonzada fueron testigos de ese tiempo donde creíamos que el amor es como dice Sabina “física y química”.
Desde Estrasburgo (Francia) nos llego una carta de Florencia donde nos contaba la alegría de reencontrarse con sus padres, habían sido dos años de contar los días en el almanaque, dos años envidiando sanamente a los compañeros de colegio cuando hablaban de sus padres, pero al fin y al cabo siempre se impone el amor por sobre la fuerza. Entre las líneas llenas de besos y cariños llego un reportaje que realizo su padre a varios ex Montoneros, entre ellos algunos combatientes y pensadores del movimiento que puso en jaque el
despertar de la lucidez por encontrar el camino de un país con mas oportunidades donde los mezquinos intereses de la patria capitalista jamás correspondieron a la clase obrera y a los oprimidos, si no a una clase que se hacen llamar “ Patricios”, la burguesía argentina que siempre desprecio a los humildes, en su afán de no dejar que el equilibrio social se igual para todos.
El renacimiento de la revista nos ayudo a proyectarnos a empezar a comprender del como se transformo las ideas de una lucha en derrotar la burguesía social de un país, en una derramamiento de sangre estéril y con la consecuencia de una descendencia castrada y vejada en todos sus derechos, quizás nuestra generación es como un hijo nacido de esos padres, uno el proceso y el otro ese idealismo muerto el 24 de marzo de 1976.
El mes de octubre llego y como anteriormente había escrito la Contraofensiva de Montoneros había sido un fracaso y un soldado que había escapado a las pinzas del 601 de inteligencia y a las patotas de la Esma, había llegado a Rosario. Las razzias eran un pan de cada fin de semana, los consejos eran evitar los bares que frecuentábamos sabíamos que la suerte no nos sonreiría dos veces, en aquel recital nos salvamos por ese policía que conocía a mi padre y ingenuamente o cómplice sin saberlo me dejo ir, sabíamos que la gente de la SIDE tenían marcados algunos colegios y afanosamente trataban de terminar con todas esas revistas “subterráneas o underground” pero con astucia habíamos evitado las pinzas de la policía y de la Unidad de Investigaciones de la Policía, nos reuníamos en bares como los de la terminal de ómnibus, el blanco en alem y pelegrini, nosotros jamás lo conocimos pero Griselda nos contaba que su madre y otras personas que nada tenían que ver con la causa lo refugiaron. Como pudo salir fue gracias a un joven que falleció en un accidente, un colaborador de Montoneros retiro su DNI y solo hubo que cambiar la foto y pudo salir hacia la frontera con Brasil. La revista gozaba de una buena opinión y este soldado de las TEI había llevado una con el para mostrarla que aun existían jóvenes con quien se podría contar, claro que la desilusión se comenzaba a gestar, pero eso seria en un tiempo mas, solo ahora sabíamos que cada día el sol renacía y con el la esperanza de que un día todo esto seria igual a un mal sueño.
El comienzo del año escolar debía ser distinto, mi segundo año de secundario me encontraba que ya no era el purrete del colegio, ni yo ni mis compañeros, ahora los bisoños eran los de 1 año. Ese 1979 seria un año que marcaría en mucho sentido esa sed de descubrir a esta sociedad argentina que ya había mutado. Junto a Claudia había descubierto ese mundo de gente que no se nombraba, los detenidos políticos, quizás fue ella quien tuvo la idea, no recuerdo pero que a la banda se agrego Griselda, otra amiga de Claudia que en su caso era su padre un desaparecido, su espacio era el ERP, según lo que contaba Griselda lo levantaron a la salida de una cita envenenada. La espita de escape era la música, los grupos rosarinos estaban en un letargo, salvo Oasis, y comenzaba a sonar Hipocampo, y un desconocido llamado Juan Baglietto con un grupo Irreal, empezaban a sonar en recitales de barrios grupos sin una mayor identidad como Barrilete (un calco de Vivencias) Los Inodoros, Papillon, (del Barrio Empalme Graneros) Pesa nervio (con mis amigos el Negro Pérez y Sergio Rebori) Los Pistones, (unos imitadores de Pappo) así nos encontraba 1979. Pero cada vez la tribu de gente se ampliaba, los recitales en los barrios se difundían a través de afiche hechos en mimeógrafos y pegados con engrudo, de esa forma recorrimos clubes de barrio como Theiler, el Tala, Unión y Progreso, Echesortu, Atlanta, Sarmiento, los viejos que pasaban las tardes jugando un truco o a las bochas mientras tomaban un gancia, o un vaso de vino se asombraban con los pibes, que meten ruido “ con esto del rock, hasta diría que les gustaba ver gente joven en los clubes de barrio. Decidimos con Claudia y Griselda que era el espacio ideal para canalizar las ideas, de todos ellos y las nuestras, como lector de revista Lupin arme un mimeógrafo con el cual le dimos cuerpo a una revista subterránea o underground que se llamo “ 1789 “ en honor al la toma de la bastilla, una fecha histórica para la sociedad en general. Los primeros apuntes los escribíamos en una maquina de escribir que me prestaba un vecino, nuestra primera edición imprimimos 50 revistas con una 10 paginas, con mas contenido de cosas escolares, y algo de estrategia política, ( debíamos cuidarnos de la SIDE) ya que en colegio había demasiados profesores simpatizantes de la Junta, entre ellos nuestro celador de curso, Domingo G. un estudiante de Medicina que pronto se recibiría y con suerte se iría, su peor defecto era para nosotros ser un fascista declarado, a nosotros nos tenia entre cejas y cejas sabiendo un poco de nuestras ideas, y nunca supimos como supo que Griselda su padre era un desaparecido.
La idea era a través de las ideas transcriptas empezar a despertar a esa juventud que estaba dormida y embobada por la moda y el clásico no te metas, herencia de nuestros padres. Mi padre era como diría Juan Domingo Perón un trabajador Peronista dado que su vida se marco con esa frase de Perón, “ de la casa al trabajo y del trabajo a la casa”, entonces la política no era para el factor revelante de la vida, el pensamiento de mucha gente, a eso súmale que el país estaba inmerso en una cacería de ideas, hechas por los Ford Falcon de los militares.
Carlos el Montonero (que se fugo) nos dio idea de como cuidarnos de la SIDE, que estaba en todos los colegios, debíamos reunirnos en bares y evitar las casas, la madre de Griselda nos decía que cuando dudáramos de una reunión o viéramos poca gente donde hay siempre mucha gente era un mal presagio, lo mejor era llegar en ómnibus y bajarnos un par de cuadras después para tener una visión de la zona donde nos juntaríamos, así estaba ese otoño del 79, para colmo de los males la contraofensiva de Montoneros en Febrero de 1979 había sido un rotundo fracaso, entre las bajas de Montoneros había caído un miembro de la CN Montoneros ( conducción nacional ) Horacio Mendizábal, entre los caídos dirigentes juveniles como Jorge Gullo ,hermano de Dante Gullo el líder de JP, y otros combatientes, los cuales fueron detectados por el Batallón 601 de inteligencia, uno de los organismos militares mas incisivo y despiadado que recoleto información desde muchos centros clandestinos de detención del Ejercito y luego elaboro un informe que resulto lapidario para las pretensiones de las TEI ( Tropas especiales de Infantería ) con esa información el Batallón 601 ocasiono el fracaso de las operaciones de Montoneros, a eso sumado la crueldad de los ataques a blancos militares que causaron mas espanto y la desaprobación de la sociedad civil . De esta declabe Montoneros no se repondría, dejando a su suerte a algunos soldados que para su seguridad se replegaron al interior del país, y Rosario no fue la excepción. Rosario se encontraba a cargo del 2 Cuerpo de Ejercito el Gral. Leopoldo Galtieri, el cual junto a Agustín Feced, (Jefe de Jefatura de la Policía rosarina), el Coronel Hugo Pascual Guerierri había borrado todo vestigio de Montoneros, ERP y FAR. Los lugares de detención usados eran La quinta de Funes, la Fabrica Militar de Armas “ Domingo Matheu”, (hoy Jefatura de Policía), “ la calamita” en Granadero Baigorria, y la escuela Magnasco en Ovidio Lagos esq Zeballos.
La madre de Griselda sabia que debía brindar apoyo a quien se lo solicitara, si bien su marido pertenecía al ERP (de origen radical de izquierda) en situaciones como esta se debía actuar sin mirar su bando. Mas adelante hacia fines de ese oscuro 1979 ayudaría pero sin que nosotros supiésemos, como decía ella “no valía la pena arriesgar a Griselda.
Las primeras ediciones de “1789”se armaron en el bar “ Londres” en Maipú y Rioja, después vinieron “ la buena medida” en Buenos Aires y Rioja ( hoy devenido a un bar de status), el viejo Bar Victoria en Jujuy y Oroño ( hoy desaparecido), la capilla en Mendoza y Bv Avellaneda, si bien las primeras revistas se hicieron el mimeógrafo casero y con apenas 10 paginas, pronto se nos anexaron poetas, viejos hippies sobrevivientes de la música Beat y de la plaza Echesortu.( antes llamada plaza de los hippies ). La revista salía en forma quincenal pero ese frío invierno nos comenzó a deparar sorpresas, todo sucedió muy rápido estábamos ofreciendo la revista en un recital en el club Atlanta, cuando nos dimos cuenta de que gente extraña con apariencia sombría observaba, con un gesto que ya habíamos ensayado con Griselda nos confinamos entre la gente que observaba a Hipocampo Rock. Ni Claudia ni otros compañeros habían captado la llegada de la SIDE, entonces hicimos lo que nos había aconsejado Luis la contrainteligencia, actuar como corderos pero sabiendo que sucedía, cuando pudimos pasar la voz entre nosotros decidimos que nos quedaríamos hasta el final, todos juntos, al fin y al cabo a la salida era seguro que habría un ómnibus con policías y casi todos seriamos llevados a alguna comisaría, el club Atlanta esta en calle Santa Fe al 4500, y casi de seguro nos llevarían a la comisaría 7º,en calle Caferatta.
Nuestros presentimientos fueron acertados, a la salida varios autos sin patente junto a los patrulleros de la policía nos invitaban a subir a un viejo ómnibus de la línea E.
En la comisaría nos revisaron los documentos, mi infantiles 14 años me hacían blanco de bromas, quizás haya sido la providencia pero el Oficial principal a cargo de la guardia cuando reviso mi documento me pregunto si era hijo de Domingo, como mi respuesta fue afirmativa me pregunto que carajo hacia ahí, le respondí que me gustaba la música, pasaron unos minutos y me llama aparte y me pregunta si sabia que estaba haciendo ahí, como mi respuesta fue la de encogerme de hombros, me llevo aparte y me dijo que estaban buscando “ hippies y intelectuales zurdos “ que la SIDE andaba detrás de los artesanos que ocultan libros y revistas hechas en mimeógrafos”…. Le explique que me interesaba la música y que si bien la revista la leía no pasaba de un poco de poesía e ideas amanecidas, quizás me creyó y con su mejor sonrisa lívida me dijo, agarra tu bolso y ándate, le pedí x Claudia y Griselda, me preocupaba Griselda dado que su padre era un NN y un ERP seria marcada, quizás le debería algún favor a mi padre por que luego de pensarlo unos minutos accedió.
Apenas salimos fuimos a la terminal de ómnibus que esta a unos pasos de la comisaría, y siguiendo el consejo nos quedamos hasta que amaneció, esa noche había razzias en toda la ciudad, esa fue una palabra que aprendimos a conocer en nuestra noches adolescentes Razzias, algo que se hizo una cultura de la policía rosarina.
El sol de invierno en Rosario es tibio y nostálgico, esa mañana nos encontró desayunando café con leche con pizzas y un montón de ideas que deberíamos replantearnos para no correr riesgos.
Las semanas se amontonaban en el calendario, debíamos tratar de encontrar un padrinazgo que nos ayudara a levantar mas la puntería de la revista, nos habíamos reunido con gente de la JP de distintas facultades pero eran estériles, solo buscaban figurar con mentiras de una lucha que jamás lucharon. Comprendimos que estábamos solos, decidimos entonces una era asomar mas la cabeza y darle mas contenido político o bien hacerla desaparecer. La revista salía cada tres semanas y con poca información, era mas bien un pasquín que reproducía sueños de hippies, no era lo que queríamos…
Esa primavera seria el renacer un montón de sueños, claro que eso para eso significaría perder a una compañera, Florencia hija de profesores exiliados en Francia se uniría con sus padres después de 2 años y tantos sin verlos, sus padres escaparon con lo puesto cruzando
al Brasil y de ahí a Europa. Francia los acogía como refugiados políticos, su abuela había hecho el resto.
Organizamos una despedida en casa de su abuela, no falto la música de Sui Génesis, Seru Giran( había estrenado “ la grasa de las capitales), Pastoral, Vivencias, Nito Mestre, León Gieco, Polifemo.. Ninguno de nosotros queríamos que Florencia partiera pero sabíamos que y. a no mas esa mirada perdida, ahora se reencontraría con sus afectos, el compromiso fue entrevistar y enviarnos cartas con reportajes a exiliados, transcribir historias ese seria nuestro norte para “ 1789”..
Perder a Florencia nos dolió, pero en su remplazo llego Pablo un hijo de un sindicalista de la celulosa de capitán Bermúdez, que había sido detenido en “la calamita” ( en granadero Baigorria) un pueblo pegado a Rosario. El padre de Pablo estaba en una lista negra y se encontraba bajo libertad vigilada. Su padre había ido a dedo a Buenos Aires para la vuelta de Perón, si bien no estaba en la Patria Sindicalista de Rucci, sentía su muerte la cual según nos decía llevo al mar de sangre de los años 73-74 y 75.
En esa primavera comenzó a nacer con Griselda una alquimia que nos enredo en descubrir que las credenciales del despertar de la sexualidad adolescente no es un capricho de la naturaleza, si no una miscelánea de pasión y inexperiencia que solo los años te corrigen. El porche de su casa y la luna desvergonzada fueron testigos de ese tiempo donde creíamos que el amor es como dice Sabina “física y química”.
Desde Estrasburgo (Francia) nos llego una carta de Florencia donde nos contaba la alegría de reencontrarse con sus padres, habían sido dos años de contar los días en el almanaque, dos años envidiando sanamente a los compañeros de colegio cuando hablaban de sus padres, pero al fin y al cabo siempre se impone el amor por sobre la fuerza. Entre las líneas llenas de besos y cariños llego un reportaje que realizo su padre a varios ex Montoneros, entre ellos algunos combatientes y pensadores del movimiento que puso en jaque el
despertar de la lucidez por encontrar el camino de un país con mas oportunidades donde los mezquinos intereses de la patria capitalista jamás correspondieron a la clase obrera y a los oprimidos, si no a una clase que se hacen llamar “ Patricios”, la burguesía argentina que siempre desprecio a los humildes, en su afán de no dejar que el equilibrio social se igual para todos.
El renacimiento de la revista nos ayudo a proyectarnos a empezar a comprender del como se transformo las ideas de una lucha en derrotar la burguesía social de un país, en una derramamiento de sangre estéril y con la consecuencia de una descendencia castrada y vejada en todos sus derechos, quizás nuestra generación es como un hijo nacido de esos padres, uno el proceso y el otro ese idealismo muerto el 24 de marzo de 1976.
El mes de octubre llego y como anteriormente había escrito la Contraofensiva de Montoneros había sido un fracaso y un soldado que había escapado a las pinzas del 601 de inteligencia y a las patotas de la Esma, había llegado a Rosario. Las razzias eran un pan de cada fin de semana, los consejos eran evitar los bares que frecuentábamos sabíamos que la suerte no nos sonreiría dos veces, en aquel recital nos salvamos por ese policía que conocía a mi padre y ingenuamente o cómplice sin saberlo me dejo ir, sabíamos que la gente de la SIDE tenían marcados algunos colegios y afanosamente trataban de terminar con todas esas revistas “subterráneas o underground” pero con astucia habíamos evitado las pinzas de la policía y de la Unidad de Investigaciones de la Policía, nos reuníamos en bares como los de la terminal de ómnibus, el blanco en alem y pelegrini, nosotros jamás lo conocimos pero Griselda nos contaba que su madre y otras personas que nada tenían que ver con la causa lo refugiaron. Como pudo salir fue gracias a un joven que falleció en un accidente, un colaborador de Montoneros retiro su DNI y solo hubo que cambiar la foto y pudo salir hacia la frontera con Brasil. La revista gozaba de una buena opinión y este soldado de las TEI había llevado una con el para mostrarla que aun existían jóvenes con quien se podría contar, claro que la desilusión se comenzaba a gestar, pero eso seria en un tiempo mas, solo ahora sabíamos que cada día el sol renacía y con el la esperanza de que un día todo esto seria igual a un mal sueño.
