lunes, 14 de junio de 2010

Eclipse de Mar..


Eclipse de Mar…

El comienzo del año escolar debía ser distinto, mi segundo año de secundario me encontraba que ya no era el purrete del colegio, ni yo ni mis compañeros, ahora los bisoños eran los de 1 año. Ese 1979 seria un año que marcaría en mucho sentido esa sed de descubrir a esta sociedad argentina que ya había mutado. Junto a Claudia había descubierto ese mundo de gente que no se nombraba, los detenidos políticos, quizás fue ella quien tuvo la idea, no recuerdo pero que a la banda se agrego Griselda, otra amiga de Claudia que en su caso era su padre un desaparecido, su espacio era el ERP, según lo que contaba Griselda lo levantaron a la salida de una cita envenenada. La espita de escape era la música, los grupos rosarinos estaban en un letargo, salvo Oasis, y comenzaba a sonar Hipocampo, y un desconocido llamado Juan Baglietto con un grupo Irreal, empezaban a sonar en recitales de barrios grupos sin una mayor identidad como Barrilete (un calco de Vivencias) Los Inodoros, Papillon, (del Barrio Empalme Graneros) Pesa nervio (con mis amigos el Negro Pérez y Sergio Rebori) Los Pistones, (unos imitadores de Pappo) así nos encontraba 1979. Pero cada vez la tribu de gente se ampliaba, los recitales en los barrios se difundían a través de afiche hechos en mimeógrafos y pegados con engrudo, de esa forma recorrimos clubes de barrio como Theiler, el Tala, Unión y Progreso, Echesortu, Atlanta, Sarmiento, los viejos que pasaban las tardes jugando un truco o a las bochas mientras tomaban un gancia, o un vaso de vino se asombraban con los pibes, que meten ruido “ con esto del rock, hasta diría que les gustaba ver gente joven en los clubes de barrio. Decidimos con Claudia y Griselda que era el espacio ideal para canalizar las ideas, de todos ellos y las nuestras, como lector de revista Lupin arme un mimeógrafo con el cual le dimos cuerpo a una revista subterránea o underground que se llamo “ 1789 “ en honor al la toma de la bastilla, una fecha histórica para la sociedad en general. Los primeros apuntes los escribíamos en una maquina de escribir que me prestaba un vecino, nuestra primera edición imprimimos 50 revistas con una 10 paginas, con mas contenido de cosas escolares, y algo de estrategia política, ( debíamos cuidarnos de la SIDE) ya que en colegio había demasiados profesores simpatizantes de la Junta, entre ellos nuestro celador de curso, Domingo G. un estudiante de Medicina que pronto se recibiría y con suerte se iría, su peor defecto era para nosotros ser un fascista declarado, a nosotros nos tenia entre cejas y cejas sabiendo un poco de nuestras ideas, y nunca supimos como supo que Griselda su padre era un desaparecido.
La idea era a través de las ideas transcriptas empezar a despertar a esa juventud que estaba dormida y embobada por la moda y el clásico no te metas, herencia de nuestros padres. Mi padre era como diría Juan Domingo Perón un trabajador Peronista dado que su vida se marco con esa frase de Perón, “ de la casa al trabajo y del trabajo a la casa”, entonces la política no era para el factor revelante de la vida, el pensamiento de mucha gente, a eso súmale que el país estaba inmerso en una cacería de ideas, hechas por los Ford Falcon de los militares.
Carlos el Montonero (que se fugo) nos dio idea de como cuidarnos de la SIDE, que estaba en todos los colegios, debíamos reunirnos en bares y evitar las casas, la madre de Griselda nos decía que cuando dudáramos de una reunión o viéramos poca gente donde hay siempre mucha gente era un mal presagio, lo mejor era llegar en ómnibus y bajarnos un par de cuadras después para tener una visión de la zona donde nos juntaríamos, así estaba ese otoño del 79, para colmo de los males la contraofensiva de Montoneros en Febrero de 1979 había sido un rotundo fracaso, entre las bajas de Montoneros había caído un miembro de la CN Montoneros ( conducción nacional ) Horacio Mendizábal, entre los caídos dirigentes juveniles como Jorge Gullo ,hermano de Dante Gullo el líder de JP, y otros combatientes, los cuales fueron detectados por el Batallón 601 de inteligencia, uno de los organismos militares mas incisivo y despiadado que recoleto información desde muchos centros clandestinos de detención del Ejercito y luego elaboro un informe que resulto lapidario para las pretensiones de las TEI ( Tropas especiales de Infantería ) con esa información el Batallón 601 ocasiono el fracaso de las operaciones de Montoneros, a eso sumado la crueldad de los ataques a blancos militares que causaron mas espanto y la desaprobación de la sociedad civil . De esta declabe Montoneros no se repondría, dejando a su suerte a algunos soldados que para su seguridad se replegaron al interior del país, y Rosario no fue la excepción. Rosario se encontraba a cargo del 2 Cuerpo de Ejercito el Gral. Leopoldo Galtieri, el cual junto a Agustín Feced, (Jefe de Jefatura de la Policía rosarina), el Coronel Hugo Pascual Guerierri había borrado todo vestigio de Montoneros, ERP y FAR. Los lugares de detención usados eran La quinta de Funes, la Fabrica Militar de Armas “ Domingo Matheu”, (hoy Jefatura de Policía), “ la calamita” en Granadero Baigorria, y la escuela Magnasco en Ovidio Lagos esq Zeballos.
La madre de Griselda sabia que debía brindar apoyo a quien se lo solicitara, si bien su marido pertenecía al ERP (de origen radical de izquierda) en situaciones como esta se debía actuar sin mirar su bando. Mas adelante hacia fines de ese oscuro 1979 ayudaría pero sin que nosotros supiésemos, como decía ella “no valía la pena arriesgar a Griselda.
Las primeras ediciones de “1789”se armaron en el bar “ Londres” en Maipú y Rioja, después vinieron “ la buena medida” en Buenos Aires y Rioja ( hoy devenido a un bar de status), el viejo Bar Victoria en Jujuy y Oroño ( hoy desaparecido), la capilla en Mendoza y Bv Avellaneda, si bien las primeras revistas se hicieron el mimeógrafo casero y con apenas 10 paginas, pronto se nos anexaron poetas, viejos hippies sobrevivientes de la música Beat y de la plaza Echesortu.( antes llamada plaza de los hippies ). La revista salía en forma quincenal pero ese frío invierno nos comenzó a deparar sorpresas, todo sucedió muy rápido estábamos ofreciendo la revista en un recital en el club Atlanta, cuando nos dimos cuenta de que gente extraña con apariencia sombría observaba, con un gesto que ya habíamos ensayado con Griselda nos confinamos entre la gente que observaba a Hipocampo Rock. Ni Claudia ni otros compañeros habían captado la llegada de la SIDE, entonces hicimos lo que nos había aconsejado Luis la contrainteligencia, actuar como corderos pero sabiendo que sucedía, cuando pudimos pasar la voz entre nosotros decidimos que nos quedaríamos hasta el final, todos juntos, al fin y al cabo a la salida era seguro que habría un ómnibus con policías y casi todos seriamos llevados a alguna comisaría, el club Atlanta esta en calle Santa Fe al 4500, y casi de seguro nos llevarían a la comisaría 7º,en calle Caferatta.
Nuestros presentimientos fueron acertados, a la salida varios autos sin patente junto a los patrulleros de la policía nos invitaban a subir a un viejo ómnibus de la línea E.
En la comisaría nos revisaron los documentos, mi infantiles 14 años me hacían blanco de bromas, quizás haya sido la providencia pero el Oficial principal a cargo de la guardia cuando reviso mi documento me pregunto si era hijo de Domingo, como mi respuesta fue afirmativa me pregunto que carajo hacia ahí, le respondí que me gustaba la música, pasaron unos minutos y me llama aparte y me pregunta si sabia que estaba haciendo ahí, como mi respuesta fue la de encogerme de hombros, me llevo aparte y me dijo que estaban buscando “ hippies y intelectuales zurdos “ que la SIDE andaba detrás de los artesanos que ocultan libros y revistas hechas en mimeógrafos”…. Le explique que me interesaba la música y que si bien la revista la leía no pasaba de un poco de poesía e ideas amanecidas, quizás me creyó y con su mejor sonrisa lívida me dijo, agarra tu bolso y ándate, le pedí x Claudia y Griselda, me preocupaba Griselda dado que su padre era un NN y un ERP seria marcada, quizás le debería algún favor a mi padre por que luego de pensarlo unos minutos accedió.
Apenas salimos fuimos a la terminal de ómnibus que esta a unos pasos de la comisaría, y siguiendo el consejo nos quedamos hasta que amaneció, esa noche había razzias en toda la ciudad, esa fue una palabra que aprendimos a conocer en nuestra noches adolescentes Razzias, algo que se hizo una cultura de la policía rosarina.
El sol de invierno en Rosario es tibio y nostálgico, esa mañana nos encontró desayunando café con leche con pizzas y un montón de ideas que deberíamos replantearnos para no correr riesgos.
Las semanas se amontonaban en el calendario, debíamos tratar de encontrar un padrinazgo que nos ayudara a levantar mas la puntería de la revista, nos habíamos reunido con gente de la JP de distintas facultades pero eran estériles, solo buscaban figurar con mentiras de una lucha que jamás lucharon. Comprendimos que estábamos solos, decidimos entonces una era asomar mas la cabeza y darle mas contenido político o bien hacerla desaparecer. La revista salía cada tres semanas y con poca información, era mas bien un pasquín que reproducía sueños de hippies, no era lo que queríamos…
Esa primavera seria el renacer un montón de sueños, claro que eso para eso significaría perder a una compañera, Florencia hija de profesores exiliados en Francia se uniría con sus padres después de 2 años y tantos sin verlos, sus padres escaparon con lo puesto cruzando
al Brasil y de ahí a Europa. Francia los acogía como refugiados políticos, su abuela había hecho el resto.
Organizamos una despedida en casa de su abuela, no falto la música de Sui Génesis, Seru Giran( había estrenado “ la grasa de las capitales), Pastoral, Vivencias, Nito Mestre, León Gieco, Polifemo.. Ninguno de nosotros queríamos que Florencia partiera pero sabíamos que y. a no mas esa mirada perdida, ahora se reencontraría con sus afectos, el compromiso fue entrevistar y enviarnos cartas con reportajes a exiliados, transcribir historias ese seria nuestro norte para “ 1789”..
Perder a Florencia nos dolió, pero en su remplazo llego Pablo un hijo de un sindicalista de la celulosa de capitán Bermúdez, que había sido detenido en “la calamita” ( en granadero Baigorria) un pueblo pegado a Rosario. El padre de Pablo estaba en una lista negra y se encontraba bajo libertad vigilada. Su padre había ido a dedo a Buenos Aires para la vuelta de Perón, si bien no estaba en la Patria Sindicalista de Rucci, sentía su muerte la cual según nos decía llevo al mar de sangre de los años 73-74 y 75.
En esa primavera comenzó a nacer con Griselda una alquimia que nos enredo en descubrir que las credenciales del despertar de la sexualidad adolescente no es un capricho de la naturaleza, si no una miscelánea de pasión y inexperiencia que solo los años te corrigen. El porche de su casa y la luna desvergonzada fueron testigos de ese tiempo donde creíamos que el amor es como dice Sabina “física y química”.
Desde Estrasburgo (Francia) nos llego una carta de Florencia donde nos contaba la alegría de reencontrarse con sus padres, habían sido dos años de contar los días en el almanaque, dos años envidiando sanamente a los compañeros de colegio cuando hablaban de sus padres, pero al fin y al cabo siempre se impone el amor por sobre la fuerza. Entre las líneas llenas de besos y cariños llego un reportaje que realizo su padre a varios ex Montoneros, entre ellos algunos combatientes y pensadores del movimiento que puso en jaque el
despertar de la lucidez por encontrar el camino de un país con mas oportunidades donde los mezquinos intereses de la patria capitalista jamás correspondieron a la clase obrera y a los oprimidos, si no a una clase que se hacen llamar “ Patricios”, la burguesía argentina que siempre desprecio a los humildes, en su afán de no dejar que el equilibrio social se igual para todos.
El renacimiento de la revista nos ayudo a proyectarnos a empezar a comprender del como se transformo las ideas de una lucha en derrotar la burguesía social de un país, en una derramamiento de sangre estéril y con la consecuencia de una descendencia castrada y vejada en todos sus derechos, quizás nuestra generación es como un hijo nacido de esos padres, uno el proceso y el otro ese idealismo muerto el 24 de marzo de 1976.
El mes de octubre llego y como anteriormente había escrito la Contraofensiva de Montoneros había sido un fracaso y un soldado que había escapado a las pinzas del 601 de inteligencia y a las patotas de la Esma, había llegado a Rosario. Las razzias eran un pan de cada fin de semana, los consejos eran evitar los bares que frecuentábamos sabíamos que la suerte no nos sonreiría dos veces, en aquel recital nos salvamos por ese policía que conocía a mi padre y ingenuamente o cómplice sin saberlo me dejo ir, sabíamos que la gente de la SIDE tenían marcados algunos colegios y afanosamente trataban de terminar con todas esas revistas “subterráneas o underground” pero con astucia habíamos evitado las pinzas de la policía y de la Unidad de Investigaciones de la Policía, nos reuníamos en bares como los de la terminal de ómnibus, el blanco en alem y pelegrini, nosotros jamás lo conocimos pero Griselda nos contaba que su madre y otras personas que nada tenían que ver con la causa lo refugiaron. Como pudo salir fue gracias a un joven que falleció en un accidente, un colaborador de Montoneros retiro su DNI y solo hubo que cambiar la foto y pudo salir hacia la frontera con Brasil. La revista gozaba de una buena opinión y este soldado de las TEI había llevado una con el para mostrarla que aun existían jóvenes con quien se podría contar, claro que la desilusión se comenzaba a gestar, pero eso seria en un tiempo mas, solo ahora sabíamos que cada día el sol renacía y con el la esperanza de que un día todo esto seria igual a un mal sueño.

jueves, 25 de marzo de 2010

Tratando de crecer (1978)

Tratando de crecer…..
( 1978)
De adolescente uno de mis libros de cabecera fueron, Juan Salvador Gaviota, el otro El Principito ambos tenían dos sentidos completamente distintos, uno era el lírico que desafiaba los limites de una sociedad que en esos años estaba en su gran mayoría amordazada otra, tratando de armar un rompecabezas que se había empezado a desarmar cuando en la lobreguez de las noches las patotas del Comandante Feced te transportaban a algunos viajes completamente gratis y en la mayoría de los casos sin regreso, el otro personaje de los cuentos era quien desde el amistad desafiaba con frases que te producían hacían replantearte en que se estábamos convirtiéndonos. Esos libros que para la Junta de Reorganización Nacional eran llamados subversivos, solo por que en muchos párrafos hablaban de comunidad, amistad, y dejaban afuera el individualismo. En esos oscuros años se empezó a formar en mi ese sentido de indocilidad hacia lo que el sistema quería llevarnos, ,el no te metas, el algo habrá echo eran los frases de ese tiempo, como la moda “cheta” que se infiltraba para destronar a los viejos hippies que quedaban, el dólar barato traía esas cosas, las zapatillas “all star “, los jeans Wrangler o Maverick o Levis, arrinconando a los viejos Kansas o Topeka( vaya paradoja nombres de marcas también americanos ), las chombas “hang ten “ o “ Penguin “, el pelo medio corto, y usar pañuelo en el cuello, y salir a fiestas a bailar música disco, Gloria Gaynor, Sister Sledge, Village People, KC. and Sunshine Band, ya no volvería el rock, solo pude disfrutar el estupor final, el rock salvaría al mundo decía mi primo Daniel, mientras escuchaba Peter Frampton, Led Zeppelin, Bad Company, Deep Purple, y nuestro rock se había quedado huérfano con el adiós de Sui Generis, solo algunas canciones perdidas alimentaban la fantasía de esos años donde el rock se mezclaba con lo social, donde en cada joven había un ideal de país, después de la madrugada del 24 de marzo, éramos un rebaño de jóvenes sin identidad.
Así me encontró 1978, empezando a ser un adolescente enfermo de juventud con un montón de sueños, debo reconocer que la música y los temas sociales empezaron a jugar un sube y baja en mi mente, como cuando era un niño y se subía a ese juego en cualquier plaza.
Ya comenzaba a despertar en cada uno de nosotros el poder descubrir el perfume de la piel de una mujer, como también crecía el interés por saber en verdad que pasaba en nuestro país, el telón de fondo era la música canción para mi muerte era el himno que mejor se acomodaba a nosotros, claro seria necio dejar de nombrar otros temas como Humanos, en el hospicio de Pastoral, Los anillos del capitán Beto de Invisible, como mata el viento norte de La maquina de hacer pájaros, me gusta ese tajo de Pescado Rabioso, pero toda esa poesía quedaba oscurecida por que los militares manejaban a su antojo lo que debíamos escuchar en la radio, así que lo que sonaba era la música disco. Eran dos polos opuestos o era un cheto ( joven vestido a la moda) o un groncho o pardo, alguien que trataba de sobrellevar el choque contra la influencia que la Junta de Gobierno se empecinaba en meternos como una aguja en nuestra piel.. Mi primer año de secundaria empezaba con un cambio de establecimiento, a la Enet 9 se había trasladado al 2 piso de la UTN en calle Zeballos, los de los cursos mayores se sentían en un nivel superior, en cambio nosotros tratábamos de conocernos, recuerdo que mi primer compinche fue José Tomas González, un flaco reservado ( quizás debido a su leve tartamudez) , después se acoplo José Luis Gualdoni, quien de reservado no tenia nada, ambos eran de la zona sur al igual que yo, José venia del barrio la Tablada, y José Luis del barrio las delicias, en esos momentos encontré las diferencias sociales de ese triangulo que habíamos formado, José Tomas era hijo de un obrero metalúrgico, José Luis su padre era albañil, sus madres necesitaban trabajar, se contraponía con las diferencias de mi casa, donde nunca sobro nada pero tampoco falto, como definía yo la situación de mi familia “ lejos de ser pobre y también lejos de ser ricos “ los resabios de la clase media que de a poco se comenzó a destruir, en pos de un mundo moderno. Si bien mi padre también era un trabajador pero se podía decir que su especialidad y su devoción por su trabajo lo hacia como unos de los mejores pagados en la empresa. Era respetado y querido y por sobretodo ganaba buen dinero, tenia una esposa que como decía el era la compañera de su vida. El colegio secundario fue como empezar a entender que ser adolescente es la etapa mas llena de ingenuidad, candidez, donde uno creía que la compañera de curso seria la novia de todo el tiempo de esos años, craso error , la juventud es una enfermedad que se cura con los años decía mi padre, cuanta verdad.
Ser adolescente en esos años era espinoso, uno era blanco de la policía siempre, en todo sentido para ir a cebarles mates a la madrugada o para jodernos, los sábados organizábamos fiestas en casas, o nos colábamos a los cumpleaños de 15. También estaba la música, el Mono Petrocelli (hoy coiffeur y músico, poeta), Edgardo Marengoni (Sindicalista EPE ) , Fabián Artenzio, ( hoy medico y concejal JP ) incursionábamos en recitales undergrounds aunque debo decirles que en 1978 los grupos de Rosario que recuerdo son Oasis, Veneto, las zapadas en nuestra esquina nos generaban las puteadas o la llegada de algún patrullero de la policía, de todas maneras ya estábamos acostumbrados.
La música era un bálsamo, yo escuchaba Creedence, Led Zeppelín, Deep Purple, The Who, Bad Company, Kiss, Chicago, Rare Eart, Jetro Tull, Bob Dylan, Peter Frampton, mis compañeros de colegio me veían como un hippie, pero yo en el fondo sabia que no lo era, los hippies habían sido sepultados con el rock and roll, las revolución de las flores y de las nuevas ideas, había terminado con el golpe en 1976, ahora éramos una nación de primer mundo o al menos eso decía Videla y Cia, o como olvidar los comunicados de nuestro ministro de economía José Martínez de Hoz, uno de los mayores traidores de la historia, por su plan de cómo vaciar un país y como destruir industrias y dejar acéfalas las empresas estatales, la joya seria el mundial de 1978, era la muestra al mundo que los argentinos somos derechos y humanos decía la publicidad del gobierno, nada mas lejos de la verdad, una nación pisoteada donde el estado de derecho se había usurpado a las ideas nacidas por un grupo de hombres que redactaron en 1853 la biblia de un país, su constitución.
En esa espuma efervescente que nos rodeaba con el logro del Mundial 78 se reafirmo aun mas ese sentido de soberbia, el ser campeones del mundo hacia que parte de la sociedad mirara al resto de los países vecinos como los hermanos pobres, alrededor de nuestro país eran dictaduras, Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia era un perfecto cerco con olor a botas decía mi Tío Aldo. Entre mis compañeras de curso estaba Claudia quien tenia un hermano que estaba a disposición del PEN (Poder Ejecutivo Nacional) era un preso político blanqueado el cual estaba en la cárcel de la ciudad de Coronda, su delito por el cual jamás fue juzgado, fue pertenecer a la UES y para su desgracia hacia trabajo social en las villas de la zona oeste y sur de Rosario (Villa Banana, Villa Gabin 9, la villa de Ayacucho en barrio la tablada ), enseñando a leer, creando oportunidades a quienes jamás la varita mágica del estado los había considerado, esa amistad de Claudia me empezó a confirmar mis dudas, en algún lugar de este ancho y largo país había un montón de gente torturada, presa, vejada en todos sus derechos.
Poco a poco ese circulo de amigos se fue ampliando, a través de Claudia conocí por primera vez a un ex detenido, se llamaba Carlos ( N.G) un ex Montonero, que había regresado clandestinamente con un pasaporte de Canadá , había llegado a ver a su madre, pero para eso jamás visito su casa, me contaba que eran medidas de seguridad que no debía romper, entre la ronda de mates le pregunte donde había estado detenido y me afirmo que fue chupado en la calle, cerca de la terminal de ómnibus, y llevado a la ex Fabrica Militar de armas en la zona sur, donde hoy funciona de la jefatura de policía de Rosario, luego de un par de días de torturas lo trasladan a la Quinta de Funes, donde mantienen el rigor de las torturas, picana, el submarino o la simulación de empujarlo al vacío, fueron unas de las tantas torturas. En su celda sabe que estuvo con algunos compañeros del ERP, también había una mujer embarazada,( yo le pregunto x su nombre dado que en mi barrio la hija de un vecino fue secuestrada junto a su marido) pero no me supo decir o bien no quiso, me evadía diciéndome que era demasiado “perejil “ para entender o tratar de amargarme con cosas dolorosas,.me decía que le hacia mal hablar pero era conciente de que también era bueno desahogarse, luego vuelve al relato, a pesar de las torturas se mantuvo firme, hasta que luego de unos quince días, uno de sus torturadores le dice que saben respetar un cuadro duro, pero que no dependía de ellos su libertad, las torturas físicas se habían detenido , pero el me decía que la tortura de la incertidumbre es igual o peor que los golpes. Cuando deciden trasladarlo a la cárcel de Coronda, en el auto en que viajaban se descompone en la autopista a la altura de la ciudad de San Lorenzo, mientras sus dos captores, trataban de arreglar el problema mecánico, la oscuridad jugó de aliada, un simple distracción fue suficiente para que un camión que se detuvo, fuera el nexo para escaparse, Carlos conocía la zona, e hizo todo lo contrario , no se subió al camión, se escondió en un zanjon , para cuando sus captores se dieron cuenta pensaron que se había fugado en el camión, rompiendo todos los esquemas Luis camino a través de los campos, y llego a la ciudad de San Lorenzo, regreso a Rosario, y con ayuda de gente que no tenia nada que ver con la lucha armada, llego a Córdoba, en ella consiguió un documento falso y en ómnibus cruzo a Bolivia, donde residió en santa cruz de la sierra, hasta que pudo conseguir el dinero para llegar a México, en el distrito federal existía una colonia de ex montoneros. Se reía cuando contaba imaginándose la cara de sus captores. Ahora se disponía a volver a México, después de todo me contaba que hasta festejo el titulo del mundial. Pudo contactarse con ex compañeros, que se mantenían en la clandestinidad, pero cuidando las medidas de seguridad, incluso me llego a contar que una de las reuniones fueron en una casa en Rosario frente a la comisaría 21º en el corazón del barrio Las Delicias . Después pensé claro, una sabia medida inteligencia operativa, y arriesgada pero dio resultados, le consulto su grado en Montoneros y me cuenta que era un soldado, que había recibido instrucción en Córdoba, que la Organización lo había trasladado varias veces a distintas ciudades, en la jerga era el “ fusilero” quien disparaba y cubría las retiradas, cuando le consulto que sentía cuando disparaba me responde que no pensaba en eso, solamente sabia que era un objetivo militar y había que cumplir ordenes, la verticalidad era lo primero que correspondía aceptar a un cuadro Montonero, Carlos recriminaba que la Conducción Nacional de Montoneros dejo a su suerte a miles de combatientes, que solo lo ataba la fidelidad a Vaca Narvaja y a Galimberti como tipos con un tremendo valor, y en la memoria del Comandante Julio Roqué (NG Lino) quien en su vuelta clandestina al país en 1977, se bate frente a una patota de la ESMA, ( en la cual estaba Jorge Perren, jefe operativo del grupo de tareas 33/2 ) causándole tres bajas a la patota, cuando se le acabaron las municiones se voló con una bomba de exógeno, para no caer en manos de la ESMA, según le contó un ex compañero liberado de la ESMA, los marinos quedaron impresionados con el valor de Lino, y el mismo Alfredo Astiz decía que jamás había sentido tanto miedo en un combate, contra un hombre solo”.
De esta forma a mis 13 años me fui formando la idea de cómo era la sociedad argentina, una sociedad que dejaba de ser copartícipe para comenzar a ser individualista, como se dice en la jerga política de hoy “a salvarse “sin importar a quien uno estaba pisando, será por eso que trate de buscar mi válvula de escape de miles de formas, revistas subterráneas, programas de radios piratas, pan fleteadas, estar mas cerca del que tiene menos, pero a mi tampoco me sobraba o muchas veces me faltaba para que otro tuviese, ese camino lo empecé a recorrer, con distintos amigas/os mas adelante tratare de llevar parte de esta, que es un pedazo de un hombre que alguna vez fue un adolescente “ enfermo de juventud como decía mi padre “; hoy solo queda este hombre con 40 y tantos que trata de hablar con ese joven, pero el joven no lo escucha, no comprende, quizás esta sea una forma de entender todas las concesiones que debimos hacer, una generación que creció en la oscuridad, por que parte de la sociedad argentina no supo defender sus derechos esenciales, y repitió lo que era mas fácil, mirar para el lado y creer que otro que impusiera su voluntad por sobre la de todos lo haría mejor. El horizonte de la democracia estaba lejos aun, y esta para que llegara se construiría desgraciadamente con más sangre jóvenes argentinos...